Por Mariel Jara
Si bien se trata de una experiencia muy fuerte, se debe tener claro que los temblores que proceden al terremoto del 27 de febrero son sólo réplicas y como tales, no deben provocarnos una sobre-reacción
“Debemos razonar y repetirnos mentalmente que el terremoto no se repetirá. Las réplicas son sólo un eco, pero hay que aceptar que habrá muchos temblores menores. Es normal, y siempre sucede”, señala el psicólogo Danilo Schulz de los Reyes.
Por eso, en lugar de permitir que nos invada el miedo o el pánico, lo importante es tomar las precauciones de seguridad que entregan los expertos y el Gobierno. Entre ellas, por ejemplo, asegurase de tener en casa velas o linternas con pilas cargadas para no quedar a oscuras y tener a mano abrigo suficiente.
También es recomendable mantener los muebles y objetos pesados en partes seguras y estables dentro de la casa, para evitar que algún elemento suelto nos golpee y nos dañe u otras consecuencias accidentales evitables.
“Un terremoto es la acomodación de las placas terrestres. Una vez que acaba el terremoto, acaba la acomodación. De modo que los temblores – réplicas- son sólo pequeños ajustes. No más que eso”, recalca.
Para asimilar mejor el tema de las réplicas, este especialista recomienda imaginarse que movemos un estante pesado y que luego suspiramos. “El terremoto es similar a trasladar ese mueble, y las réplicas son esos suspiros. Pensemos en las réplicas como los suspiros de la tierra después del trabajo”, propone.
Habituándose a las réplica
Psicológicamente hablando- explica Danilo Schulz- se sabe que un estímulo intenso (como un terremoto) desencadena un proceso mental que, a su vez, provoca un determinado comportamiento.
“Si hay estímulos menores (como las réplicas) que nos recuerdan al intenso, comenzaremos a mantenernos en alerta constante. Y este estado mental causa estrés, agotamiento, ansiedad, angustia e incluso depresión, junto con la sensación de no poder defenderse o evitar este estímulo”, precisa.
Sin embargo, enfatiza, “si aprendemos que las réplicas no predicen un terremoto, éstas nos preocuparán cada vez de menos y podremos estar tranquilos, sólo con seguir las instrucciones de seguridad”.
Si nos habituamos a sentir estos temblores menores -entendiendo que son sólo réplicas- pronto dejaremos de prestarle tanta atención. Y de esta forma disminuirán los efectos negativos, sostiene este psicólogo.
“Si nos habituamos a las réplicas sabiendo porqué existen, podremos sentirnos mejor en aún menos tiempo, y esto se logra razonando y aceptando. Para lograrlo hay que escuchar a los expertos en sismos y dejar de pretender evitarlas o de negarlas. La aceptación es la única forma saludable de habituarse a cualquier cosa, sea la que sea”, apunta.
Finalmente, Danilo Schulz aconseja que, para enfrentar situaciones difíciles “lo primero es tratar de estar bien nosotros para así poder ayudar mejor a los demás”.
Danilo Schulz de los Reyes.
Psicólogo Consultor Clínico y Laboral
Director de E-psicología.cl
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